viernes, 25 de mayo de 2018


Yo sabia hacer esto.
Cerrarme para abrirme.
Conseguir respirar, callado, en silencio.

Hace mucho que no te hundo por debajo de mis dedos.
Te he rechazado. quizás, demasiadas veces.
Y no sé si por esto, hoy has salido rugiendo, con mil escalofríos y millones de gestos.

Ahora me vaciaré y después de esto, quizás no te vuelva a ver.
Quizás vuelvas a salir por mi piel dentro de mil años más y tengamos ya más cosas que nos diferencian que nos unen.

En todo caso, es nuestro momento y nadie nos lo podrá arrebatar.






Si quizás todo dependiera de un volver a querer, nadie llegaría tan lejos.
Si supieras que después del dolor llega la calma, no rezarías por el probable y eterno sollozo que sufres en ese instante... sino que te prepararías toda tu felicidad para sufrir con calidad y guardarte
esos momentos para crecer, aprender y evolucionar.
Es todo tan maleable...
Es tanta, la realidad miserable...
Yo creo que si de verdad es autentica, es irrompible frente el convencimiento... y maleable cuando le das el beso.
Cuántos no hemos corrido detrás de él y después... nos hemos sentido novatos frente aquél, el acertado, el de verdad, el beso que te cambia por dentro.
Ni el primero, ni el mas buscado...


Y ya está.





Ahora me doy cuenta que la dosificación contigo mismo es un error.
Y que los rugidos son de desesperación y no de atención.

No debo de ser el primero ni el último que te lea verdades.
Ni que lo tenga que hacer en publico.
No creo que sea ni el primero ni el ultimo que te haga emocionarte.

martes, 8 de mayo de 2018

Vamos Ángel.
Sé sincero.
Nunca ha sido fácil vaciarte.
Nunca ha sido como has fingido.
No sabes qué decir, si decirlo es sinónimo de ti.


Y esto te ayudaba. Era parte de ti.
Esa parte que parece que con la obligación y la edad, ha dado paso al silencio y a el paso al frente.


Ha llegado el momento de explotar.
Rugir por dentro y que tus raíces lleguen hasta el centro del mundo.
Explotar y que no quede nada.
Que jamás volvamos a parecer dos desconocidos volviendo a quererse solo por parentesco y no por intimidades resueltas con amor y paciencia.
Con deseo y respeto.
Con olvido y momentos vividos.

Si después de esto, seguimos vivos, brindaremos con la mochila vacía y los ojos dormidos.
No habrá que soñar despierto y temer al silencio.
No calmaremos la sed con vino y la palabra con pan vacío...

Si lo logramos.
Dentro de poco volveremos a vernos.
Sentados donde siempre.
Vaciándonos desnudos y solos.
Frente a frente.




Aunque puestos a ser sinceros...
No sé bien bien quién eres.
Si hemos logrado conocernos o estos años han sido solo un nexo.
La comunión entre la vida y tu.
La verdadera razón de que lograrlo solo depende de voluntad y pasión.
Apretar los dientes y levantar la mirada.
Aunque tu rodilla clave el suelo.
Aunque levantarse sea caerse de nuevo.


Supongo que eso tenemos en común.
Nuestra historia y las cicatrices  sobre las que escribimos.
El teclado y los miles de borradores secretos que escondemos hasta que un día, tengan su momento.
Como tú.
Como yo.

Quedemos un día.
Tomemos algo caliente.
Pensemos en que hemos hecho.
Y si está hecho, con los ojos uno enfrente del otro, pensemos en decirnos lo necesario para que dure todo el tiempo que nos separará hasta la próxima vez, que, desnudos, nos toquemos en silencio...




martes, 27 de diciembre de 2016

Bloqueando Recepetores del Dolor.



El dolor existe, el dolor es real. El dolor limita nuestra sensación de libertad, el dolor huye de nuestro cuerpo para ocupar allá donde llegue nuestra vista. 
Existe o eso creemos. Modifica nuestro pulso, nuestra transpiración cambia, estamos peor perfundidos y nuestras células hacen lo imposible para que dejes de sufrir. Pero tu sigues con dolor.
Por lo tanto existe.
Por lo tanto existes.

Lo doloroso de él, es que creo que es lo único de lo que verdaderamente nos creemos inferiores. 
Él llega y tu cedes. Cambias para él. Cambias tu voz, tu actividad, tus costumbres, tu forma de andar, tu respiración, tu olor, tus latidos, tu forma de ver el mundo, tus pensamientos, tu aptitud y tu actitud. 
Cambias Involuntariamente para que simplemente él se sienta en casa y te deje en paz. 

Sé sincera. Hay veces que tu dolor lo transformas. Lo haces evolucionar, le pones nombre y apellidos. Le das trabajo y estudios, incluso, historia. 
Sé sincera. 
Hay veces que fui yo.
Y entonces cambié mi forma de ver, mi actividad, mis costumbres, mi olor, mi respiración, mi forma de andar, mis latidos, mis pensamientos, mi casa, para que estuvieras en paz. Pero yo a eso, lo llamaba Amor. 
No dolor.

Entonces... ¿El amor existe?
Si duele, es que es real. 
Y si es real, ¿cómo logras saber cuando soy amor y cuando dolor?.

El dolor limita la sensación de libertad y yo soy capaz de limitar tu dolor cuando tu libertad se reduce al espacio de un abrazo. Al cerrar los ojos tampoco ves más allá y si logro controlar tu respiración, tu dolor se irá y quedaré yo.
Yo existo. Puede que sea producto de la evolución de tu dolor. 
Pero he venido para limitarlo y con tu ayuda, vencerlo.
He venido para quedarme.
Porque existo.







att. Angel Bueno.

El dolor existe.
El dolor te ama.
El dolor ha entrado involuntariamente para que cambies voluntariamente.
Y eso es amor. 

lunes, 25 de enero de 2016

Me gustaría ser Enorme.



Me gustaría ser enorme.
Enorme en memoria.
Me gustaría escoger mis recuerdos como un diccionario y definir todo aquello que sin decidirlo (a veces), se fija en mi cerebro y no hay forma de saltármelo. 

Enorme, como toda la gente que sigue a mi lado. 
Toda esa gente que ha pertenecido a mi vida y que sin decidirlo, la han desmontado o la han reconstruido. 

Enorme, como un sueño infantil.
Escoger todo aquello por lo que estamos programados hacer... y llevármelo lejos, rodeado de montañas y soledad. 
No marcharía, solo seguiría mi camino.
No siento que me quede mucho tiempo por aquí, no siento que tenga que sentirlo. 
Hay caminos lejos, llenos de dolor y belleza que llaman mas profundamente que cualquier estabilidad preestablecida que me oferten. 

Enorme.
Como el valor de levantarte. Como la sensación de equivocarte para solamente volver a levantarte...
No he visto mejor amanecer que después del gran golpe.
No ha habido mejor amanecer, mejor cambio, que cuando decidí vivir. 

Enorme, sintiéndolo y viéndolo. Como cuando te crees una película y la sientes parte de ti, no ha habido mejor guión que el que me ha hecho reír, llorar o simplemente... callar. 

Me gustaría, ser, parte de vuestro error y acierto. 
No me imaginé que cuando estudiaba, solamente me preparaba para ser yo mismo y hacer lo que mejor se me da, hacer reír. 
No he visto mejor resultado en la relación de paciente-enfermedad, que el de una sonrisa. Os lo prometo, apartar más a menudo las técnicas y reciclaros en sonrisas. No te quitan la enfermedad, quizás, a corto plazo, pero si que te hacen olvidarla aunque sea por un solo instante, un instante que le regalas... vale más que por todo aquello que estudiaste. 

Me gustaría... mostraros que jamás quise descubrir mi peor parte. He convivido con ella, la he tratado y hay veces que como es normal por su naturaleza, supera la voluntad de parar. Alomejor porque yo la he dejado, alomejor porque ella lo necesitaba. 
Enormes serán, cuando salgan, los descubrimientos que hará, al notarse sola. 

Me gustaría ser enorme.
Y os doy las gracias, por ponerlo difícil y fácil. Por estar y desaparecer. Os doy las gracias por engañarme y decirme la verdad. Por hacerme daño y curarme. 
Pero me gusta pensar que he sido yo quién ha aprendido todo ello...







Esta carta es un nudo de voluntad que he tenido que recortar. Unos cuantos vozarrones que no he sabido controlar y muchos deseos que he querido dejar atrás. No puedo entender aún cómo pueden estas hojas vaciar todo aquello que ocupa mi mente y mi corazón, pero no pararé de hacerlo hasta que se acabe la tinta o se me acabe el camino. 
Me gustaría ser enorme, pero no eterno... No tendría suficiente tiempo para dejar de amarte.


Angel Bueno. De nuevo. El de siempre.
Por cierto... que sepais... que las mejores versiones de uno mismo están frente al espejo, en los peores y mejores momentos... pero también en los que te atreves a mirar cuando estás sol@. 

jueves, 22 de octubre de 2015

WellCome Nurses.



Bienvenidos a esta unidad.
Aquí el silencio y los gritos son compañeros.
Aquí es el único lugar donde la alegría muestra el descanso del dolor.
Bienvenidos a esta unidad.
El estrés gobierna el interior de estas paredes.
No solamente has venido aquí a aprender, también sufrirás derrotas y victorias.
Llorarás, por dentro y por fuera.
Serás novata cada día que vengas, el resto de tu vida.
Comprenderás que todo es mayor de lo que imaginabas.
Cada abrazo, cada guiño, cada sonrisa, cada lágrima, cada gota fuera de lugar, latido extra o respiración ineficaz.
Todo es controlado.
El momento en el que entras, el momento que te relajas y en el que luchas contra el tiempo.
Si estás preparada, pensaras, que no era suficiente.
Si viniste queriendo, te preguntarás por qué.
Si solo caíste aquí por afán del destino o la casualidad, te verás obligada a volver.

Bienvenidos a esta unidad.
Somos todos cómplices de los acontecimientos.
Somos todos autores de algunas situaciones.
Somos todos vigías. Dueños de nuestras manos, obreros contra el tiempo, marionetas del destino.

No hay justicia que nos enseñe sus ítems de valoración.
No existe igualdad en las sentencias.
No habrá jamás segundas oportunidades.
Ni te pedirán permiso para derrumbar tu instante.

Esta unidad, solo entiende de extremos.

Has venido aquí a preservar un delicado equilibrio que solo tú sabes encontrar.
Has venido porque te han llamado.
Porque has escuchado.
Porque lo has querido.

Has venido aquí a crear esa familiaridad, esa difícil situación de tensa esperanza derrotada que puedes convertir en pasajera.
Has venido aquí a devolver un aliento a personas que lo han perdido al entrar aquí por la puerta de atrás.
Has venido aquí a sufrir por desconocidos, para que otros comprendan que formas parte de la solución y de la paliación de los sucesos.
Has venido a cuidar del terror. Tendrás que enseñar al miedo a pedir permiso. Tendrás que encontrarle al infierno una silla de pensar.

Eres ese delicado equilibrio entre figuras que solo piensan y otras que solo sienten.
Eres el seguimiento, la evolución que necesitamos en la vida y en la muerte.
Eres cada caricia y conversación a solas que calman el miedo a la oscuridad.
Aprenderás a todo lo que jamás podrás hacer frente fuera de aquí.
Te daremos poderes, te daremos momentos... elige bien si te vas a quedar aquí o si solo vienes a observar, como lo que eres, no era lo que imaginabas ser.

Si, has llegado tú sola hasta aquí. Y tu turno empezó hace ya tiempo. Desde entonces, te estábamos esperando, esto te estaba esperando, vamos... Hemos perdido todos el norte y solo alguien que ignore las brújulas, podrá darles el sentido a esta... nuestra unidad.


Bienvenida, bienvenido, Enfermera.





Att. Angel Bueno

sábado, 3 de octubre de 2015

Gasto cardiaco elevado sin facturas de la luz.



Sobre caminar lejos no hay nada escrito.
No hay medidas ni reglas, creo que no hay ni guías ni mapas.
Sobre caminar y tropezar, solo hacen falta pasos hacia adelante.

Por recordar recuerdo muchas cosas, desde vestigios de felicidad hasta la rotura más grande de vida a la que he sobrevivido.
No me atrevería jamás a olvidarlas porque ya forman parte de mi piel, pero no deben de formar parte de mis errores, sino de mis aciertos.
Si alguna vez quise, tengo que volver a hacerlo, intensamente, salvajemente, brutalmente. Hasta el error, apurar como apuro cuando sonrío, hasta que duela la cara.
Hasta el error. apurar como cuando huyo, hasta el margen del precipicio.


Somos tan capaces de hundirnos intensamente que perdemos la facilidad de guardar también esta intensidad para cuando nos hace falta subir hacia donde jamás has adivinado que existía el límite.
Somos capaces de caminar lejos si...
Y a eso me estoy dedicando ahora.





En un año la vida cambia, supongo que según con el prisma que la mires, pero si, cambia.
Si caminas, si avanzas, si miras y descubres todas estas cosas que se te ofrecen...
La vida cambia.
Porque cambias tu.
Porque necesitas notarte el piloto de tu aventura.
Necesitas notar el viento delante y detrás de la cara.
Necesitas saber que delante no hay nada y que detrás... has decidido que solo haya un paso.
Un paso.
No una derrota.




Miles de kilometros.
Miles de excusas vueltas distancia.
Miles de segundos.
Miles de olvidos por el paso del tiempo.
Y sigo vivo.
Y me puedo volver a equivocar, si en el intento, logro vivir.





Angel Bueno.
Experto en derrotas obligadas, novato en errores, valiente orgulloso en la ignorancia que reina la voluntad de vivir.




miércoles, 1 de abril de 2015

Latir no es Vivir.


Nos planteamos vivir. Disfrutar sin perder ni un segundo de libertad, de poder decidir, de poder reír, sin miedo al espectador, sin miedo al visor ajeno a nosotros.
Nuestras experiencias, fruto de una labor que gobierna nuestro miedo día tras día. Nuestro aprendizaje, fruto del coraje de salir fuera de nuestra zona de confort.
Nos planteamos vivir. Disfrutar sin perder ni un segundo de libertad... y me pregunto yo. Cuando perdemos el instante más mágico que nos regala el destino... dónde nos queda el camino?. Dónde?.

Ese camino que nos obligan a emprender desde bien pequeños...
Ese camino que dice guiarnos hasta algún lugar que nos promete bienestar. 
Ese camino... que muchos olvidaron y cruzaron campo a través...
Que muchos a los que quise, hablaron de cruzarlo y olvidarlo. De olvidarlo y gobernar la capacidad de decidir no avanzar por la tierra... y luchar contra la naturaleza y contra ellos mismos para olvidar hacia donde van y vivir la realidad del presente. 

Y entonces... nace en mi esa sensación. Ese fuego, ese ardor. Ese temor, ese horror. Ese amor, esa naturalidad...
De... voy a cruzar.
De... voy a olvidar.
Voy a empezar.




...


Nos planteamos vivir. Y me pregunto yo... ¿Qué es vivir?.



Respirar.
Observar.
Honrar.
Aprender.
Fracasar.
Mojarse.
El frío.
El calor.
Las heridas.
El miedo.
La soledad.
Taquicardizarse.
Olvidar.
Mirar hacia adelante.
Agotarse.
Bailar.
Reír.
Callar.
Pensar.
El silencio.
La verdad...
Y sus mentiras.


Nos planteamos vivir.... Y me pregunto yo... ¿Te atreves?.
Atreverse a darte cuenta que lo has podido hacer cada instante de tu vida ya pasada y no lo has hecho. Que lo has ignorado mientras te gritaba frente a tus sentidos, un segundo de conciencia. 
Te atreves... a agachar la cabeza y sentirte mal?. Hazlo.
Y levántala.

Vuelve a coger aire.
Ahora tienes una nueva oportunidad.
Y no va a ser fácil y quizás no ganes, quizás no lo consigas, quizás llores y te fractures. Pero es tuya. Y llevará tu nombre.
Y cuando acabes... Dará igual el resultado, dará igual el final... Habrás llegado y habrás conducido tu, no la corriente. 





Att. Lucas Bueno.

jueves, 22 de enero de 2015

Dónde Volver Significa Retorno Venoso.



Hay tanto dónde escapar. 
lugares a los que no puedo llegar.
Hay donde ir, contigo o sin ti.
Si te encuentro al fin o si sigues oculta para mi.

Cada paso que doy me alejo más de aquí.
No confío en quién habla.
Ni en quién ríe.
No me bastan los besos y las miradas han perdido léxico.

Cada siniestro duele menos.
Y el miedo sigue aumentando.
Bastardo que intenta asustar a quién lo ha creado.
No me hace retroceder ni el error ni el acierto.

No encuentro el beneficio del día ni el perjuicio de la noche.
Ahora el frío es una aventura y el dolor un mensaje.
Supongo que los pies transforman el camino y solo soy el viajero del tiempo.
Un ejercicio de confianza y suerte,
que me lleva a dónde pueda y me deje.

Hay espacios donde huir.
Hay rincones que abandonar.
Hay sentidos que olvidar.
Hay risas que amargar y ilusiones que pintar.

Ahora...
las imágenes me dan más de ti... 
que el sonido que creas.
Un olor y un movimiento me conduce más,
que la caricia que acompaña tu intención.

Supongo que estoy fuera del momento adecuado.
Que ni estoy ni sabré salir.
No importa si no soy oportuno,
y si mi presencia obliga al rechazo.
No importa que pise fuerte y surja la ocasión.

Está todo avanzado, está todo listo.
Estoy aquí y aquí he llegado.
Hay lugares donde no estaré y en los que pienso a diario.
Pero también hay espacio para volver.
Volver.


Volver...
No sé cómo, ni dónde.
Pero sé como huele, se que calor habita ahí y cómo te sientes al llegar.
...

Volver.
Y dejar de echar de menos...
Donde no estaré y no podré llegar. 
Donde volver significa avanzar. 





Lucas Bueno Luna.

miércoles, 19 de marzo de 2014

CardioversióN Sinusal.



Hay sentidos que desorientan. Hay gritos que ensordecen.
Suertes que engañan.
Compañías que abandonan. 
Cambios con sabor a monotonía...

Direcciones que no saben donde van y entonces tu te ves ahí en la cabeza de la situación.
Con un lápiz, las ganas de aprender y un Adiós. 

Confesiones anotadas en el margen de un borrador que no saben nada de tí y mucho de los dos. 
Sugiero un seguimiento, la verdad, no puede ser simple ni una despedida. 
Si supiera volver, recordaría como hacerlo. 



Hay sentidos que desorientan, un grito que ensordece, mi suerte que me engaña. Mi compañera que desaparece con sabor a monotonía. La dirección sin situación, un adiós escrito en el margen de la lección sobre cómo ser tú y yo. 
Confesiones con mala memoria que piden ser recordadas. 


Y justo en medio.


La intención.
Voluntad que destrona al miedo y la soledad. 
Ha superado siempre mi realidad.
Me colocó dónde el destino me pudiera encontrar con facilidad.
Justo donde yo queria.
Justo donde me merezco.
Justo de donde me intentan mover.
Justo donde me quiero quedar.
Donde mi memoria me hace compañía pero no pone pie en mi camino.
Donde mis manos tienen ganas de caminar y mis pies descansan dentro de los zapatos.
Donde mi sonrisa no quema por dentro.
Donde soy capaz de ver de lejos.




Donde soy intención y el error carece de personalidad.




Ahí dónde yo quiero estar.








Angel Bueno Luna.

Ser tú mismo no debería de ser caro.
Ni costoso.
Ni con recargo.
Ser tú mismo debería ser sello de calidad.
Una muestra de que lo que consumes es propio de dar una oportunidad.
Ni prologo ni prejuicios.
Sentarte, escuchar y observar.
Si supiéramos gobernar nuestras ganas de control, la gente de nuestro alrededor nos sorprendería y otra nos dañaría.
Pero el dolor viene y va, la sorpresa una vez descubierta, no podemos pensar en como mejorarla y volverla a destapar.

Y lo más importante, el dolor paraliza, te hace frenar. A veces importante, a veces una perdida total de tiempo. Dejarte sorprender por todo, solo te puede hacer crecer, madurar y aprender... Sonreír y descubrir... que sí. Aún eres un niño/a a los ojos del tiempo.




miércoles, 8 de enero de 2014

Sin drogas vasoactivas, te encuentras sólo.


No hay norte, ni siquiera nos planteamos tenerlo. Solo se busca un giro, un roto, un vuelo que nos indique que nos estábamos moviendo, y dormir tranquilos.
No sé donde voy, pero está claro que camino.




[...

... después del vapor, de la humedad y del calor... en un reflejo me doy cuenta que no existo.
Que mis gestos y anillos de vida desaparecen tras un animo carente de voluntad.
Que las historias fantásticas surgen como islas en medio de un mar inmaterial. Ni hay ni deja haber.

Ni sol ni día. Ni luna ni noche.
Ni frío ni calor, solo sensaciones o recuerdos de lo que mi piel habitó.
Ella tiene más carisma que yo, más que esconder y que decir cuando nada sale de mí.

Supongo que detrás del escenario, arrodillado y escondido en la esquina donde nadie mira, ahí estoy yo, abandonando mis letras y callado sin respirar.
Pensando en que si paso desapercibido del tiempo, ni este, ni el destino me harán ser el protagonista de otra secuela más.
Pero es increíblemente imposible desaparecer cuando yo mismo me busco.
Fuerzo cada palabra y sonrisa para hacerme creer que respirar siempre fue un buen plan y que esto analgesia a mi alrededor, aunque en mi... creo que es un solo un antigripal.

...]



Después del vapor, de la humedad y del calor. Un repentino frente de vasodilatación inunda mi habitación. No contiene especies ni conservantes ni aglomerantes. Solo eso, vasodilatación.
Mucho flujo y mucho volumen a mi alrededor...
La tensión baja.
Mi frecuencia sube.
Y mi realidad pierde localidad.
No sé ni dónde ni a qué altura.
Mi respiración baja.
Y un sudor que carece de humedad aporta brillo a la imagen de esta situación.

Y de pronto...
Todo se contrae.
El calor se disipa y yo vuelvo a bajar de palpitaciones y respirar algo más.
Ni mi piel ni mi orientación están fuera de lo normal.
Se ha ido el instante y yo continúo preguntándome si es razón de algo o es solo algo con razón.



Y de pronto...
Duele. O no.
Pregunta o respuesta.
Confusión o este soy yo.
Un desarmado.
Un reflejo que desdibujado no quiere retornar a ser, y el egoísmo y su carácter antagonista ahora gobiernan sus actos.
Y este soy yo.
O no.









Angel Bueno Luna.

Ni el fondo de una copa ni el lateral de un anochecer, donde las luces y los colores dibujan una linea infinita de belleza... me han dado Norte. O es que quizás no exista y el buscarlo me haga estar perdido.

Me sugiere la existencia que mi alrededor está algo confundido y que necesito un empujón para demostrarme a mi mismo que soy capaz de vivir.
Aún y sin moverme, creo que seguís estando confundidos.
No son los viajes, ni los regalos, ni las cenas y el alcohol entre citas diferentes y confusión. No son las corrientes ni un acelerón.

Yo te diría lo que és.
Pero estarías en la misma posición que yo.
Y aquí solo.
Prefiero estar yo.

martes, 5 de noviembre de 2013

Limites Distócicos.


Todo cruje a mi alrededor, un instante, noto volcar mi realidad y vaciarme hacia abajo... salir corriendo en una sola dirección y volar hacia donde siga mi pensamiento...
Infinita ingenuidad que me deja a solas con la oscuridad de mi pensamiento. Me callo.
Espero que diga algo que se dirija a mi, y no, no obtengo nada.


Una pausa.
Un instante glorioso de pausa. 
No es el silencio, no es el zumbido que acompaña el vacío el que me deja pensar ahora.
No es la sensación que conduzco.
Ni que me dejo llevar.

Es una ligera mezcla de verdad, de delicada brisa que me hace elevarme a otro estado en algún lugar. Ahora estoy en una pausa que no sale ni en los mapas.
Construí una parte de mi con el pensamiento de otro y ahora me cuestiono si es real. 
Si las paredes de mi realidad están hechas por mi o por otro que me dijo hacia donde tenía que mirar y dónde las tenía que fijar.

No conduzco mi mente pero si que le doy fuerzas y voluntad. Calmaré voces con la idea de no escucharme a mi solo. Dejaré que me hables con la idea de entenderme. 
Huiré fuera de esta cárcel, con la idea de encontrar mi lugar.
Construiré un lugar con la idea que es todo producto de mi voluntad, energía, mente y claridad. 

Con la idea...
Crujir mi alrededor, volcar mi realidad y vaciarme hacia abajo. 
Correr en una sola dirección y volar.
No escucharme y entenderme. 
Huir para encontrar un lugar y construir en él.

Con la idea, de una pausa.
Un instante glorioso de pausa.
Y volver a empezar. 












Angel Bueno.

Sueñas con un instante de verdad y no nos hemos preguntado nunca si de verdad la queremos. 
Dormimos por soñar o soñamos por dormir...
Ni sabes donde comienza tu deseo y donde acaba tu arrogancia.
Ni tampoco te lo preguntas. Porque es ligeramente más sencillo plantar las paredes de los limites donde te dijeron que debían estar, que plantearte si las paredes tienen alguna utilidad que la de no hacerte pensar.

Pensar. Sufrir por el cambio y la inestabilidad.
A una vida que no conoce un camino asfaltado y de calidad, no se le puede plantear paredes sin cuestionar su funcionalidad. 

Y si sufro por pensar y después de una vida consigo la misma lógica de crear paredes para dejar de hacerlo... Las pintaré, las deformaré, les pondré paisajes y las adornaré. 
Llevarán mi nombre y mi vida, serán mi sufrimiento y mi camino, mi pensamiento, mis ideas, mi verdad.
La lucha que ha conseguido deformar lo que tu ni siquiera te habías dado cuenta que existía. Tus limites. 












jueves, 10 de octubre de 2013

Hemorragia severa sin Analgesia, sin Plaquetas.



Hay que definir el dolor, atarlo y reciclarlo. Definir sus limites y sus dimensiones. Atarle la legua y cortarle los brazos, ser sádico o sádica con quién te ha enseñado a serlo... es solo equilibrio. 



Si decides venir a hundirme, tendrás que saber que hay algunos que ya han golpeado en tu terreno. 
Todos triunfaron, todos los golpes dados dolieron y todos hirieron. Sangré.
Pero también sin decidirlo ni planearlo, dejé de sangrar y mis heridas cicatrizaron. 
No te desesperes, hiéreme, lo harás de nuevo porque sabes que soy el que está siempre enfrente tuyo. Sangraré. Llegará un instante que tu también lo harás, porque tu puño no es la primera vez que golpea. 
Entonces...
Sangraré.
Sangrarás. 
Mi piel dura y desdibujada con largas y expertas cicatrices te hablarán como dejar de hacerlo, lo de sangrar, claro. 
Y sin decidirlo ni planearlo, dejaré de sangrar y mis heridas se cerrarán. 
¿Y tú?

Sangrarás. 
Aún y cuando pienses que todo acabará en breve... seguirás sangrando.
Tu buscarás la cura mientras yo esperaré el siguiente golpe.


Y te cegarás en encontrar como dejar de sangrar... y te preguntarás cómo es posible que yo ya esté de pie y que ni lo haya decidido ni buscado.
Y yo me preguntaré porque no paras de lamerte las heridas y dejar que sangren... 
Mientras tu perdías la vida por las heridas...
Yo me preocupaba en aprender del dolor, el único que sabía quién era yo. 
El único que sabía mi nombre y sabía donde encontrarme.

Mientras tu perdías la cordura por las heridas y la sangre...
... yo esperé.










Angel Bueno.

Nunca he aprendido tanto del dolor como cuando mi enemigo me ha hecho arrodillarme de injusticia. 
Y sé que aún no sé nada.
Y que el rincón más oscuro de mi alma aún recuerda sonreír. Y es por eso, por lo que me levanto y me sacudo la piel.
Hay que saber decir basta al dolor que inmoviliza  pero no a la herida que no para de sangrar. 
Si lo hace... es porque no es el momento de andar. 

viernes, 2 de agosto de 2013

Sinceridad Nerviosa Central (SNC) a ritmo Sinusal.


Prefiero empezar a escribir una carta con un adjetivo cuantitativo. Con él, demostrar solo al principio que un MUCHO es solo el comienzo. 

Quizás no sospeches que estas palabras se mezclen dentro de mí y surjan así, deliberadamente sin control, sin que yo pueda hacer nada por detenerlas. 

Lo siento, pruebo y pruebo, nunca tengo suficiente. Esto es lo único que me deja tenerte cerca de verdad y así elegir qué decirte sin saber cuándo lo lograrás escuchar. 


No sé si es más difícil para mi o para ti que no estás ahora aquí. 

Da igual, solo con mirarme a los ojos eras capaz de desmontar años de cartas y saber todo en un segundo de silencio fijo en mi retina. 
Un flash y en ese instante descubrirme indefenso. 
Así es el amor, creo yo, lo que tú me enseñaste y lo que creo haber aprendido de ti. 




Aquí dentro hay mucho ruido, mis sentimientos chillan dentro de mi cabeza, desean ser lo siguientes en salir y yo debo elegir con quién me quedo. Entre todos ellos estás tú y.. ¿yo soy el que tiene que elegir?... no tiene sentido. 
Me quedo con todos, pero dentro de mí, ahora necesito hacerte entender que es lo que siento y cómo construyo estas palabras. 




¿Te acuerdas del primero beso?



"...

Un beso.
Una pausa.
Un silencio.
Dos miradas que después de estar entrelazadas deciden separarse para unirse en un movimiento.
Los cuerpos se acercan. Ya te estoy viendo.
Y tu calor y presencia me invade.
Son tus mejillas que me sienten para conocerme... nadie ha logrado tocarte primero sin pasar esta barrera...
Es el momento y el permiso lo concedes tu. Yo me hundo en lo más profundo del inconsciente y mi voluntad merma la idea de tomar el control. Ahora habla otro que no soy yo... 
Otro al que me presentas tu.
Hola, soy tu amor y jamás me voy a ir de aquí.
....

Siento que no respiro pero me da igual.
Ahora tengo todo lo que necesito y el oxigeno a tomado el último lugar.
Tus ojos que me vigilan sin abrir los párpados .. tus labios me inundan de una nueva historia y nada más. ¿Para qué?. 

...Un beso más hasta la eternidad."



Hay demasiado ruido aquí dentro, cuando logro fijar la conversación en algo, aparecen recuerdos con tu olor y esencia y por esto la carta. 
Y por esto la primera elección con su reacción.


Quizás sea el comienzo de estas cartas o solo un gesto de humildad de mi pecho hacia mi mente. Algo con que organizarse mientras desvarío. 
Sea lo que sea. Nada es mentira y todo es justo lo que veo. Con otras palabras en diferentes momentos, con otros momentos y miles de palabras más que definan el resto. 
Un beso. Tus besos. Guardados aquí dentro. 













Angel Bueno.
P.D. No te pedí permiso, pero te he robado muchos besos de los cuales hago participe al resto.
Creo que les servirá para centrarse en los suyos y sentir la necesidad de abrir esa caja fuerte personal y oculta. 
Guardar uno, o dos, o los que puedan y observar que no importa para nada ni el primero ni el último...
Solo importa el sentimiento de cada uno de ellos (la llave para hacerlos eternos).